Descubre cómo el Durst NEXT Technology Festival está redefiniendo el futuro de la impresión. Descubre cómo Durst Group está pasando a ser una empresa tecnológica impulsada por la IA, aprovechando la automatización de los flujos de trabajo mediante IA, la conectividad global y la fabricación sostenible para impulsar la transformación digital y la ventaja competitiva en la impresión industrial por inyección de tinta.

¿Qué significa realmente liderar la transformación de un sector? ¿No seguir las tendencias, no reaccionar ante los cambios disruptivos, sino diseñarlos? Esa pregunta flotaba en el aire en el Durst NEXT Technology Festival celebrado en Brixen, Italia, este mes de junio, cuando Christoph Gamper, director general y copropietario del Grupo Durst, subió al escenario y pronunció una de las ponencias más fascinantes que he visto en años.

La sala estaba llena de profesionales de la impresión, expertos en tecnología e innovadores del sector. Pero lo que se vivió allí no fue simplemente una presentación de productos ni una exposición de la visión corporativa. Fue una llamada a replantearnos todo lo que creemos sobre el futuro de la impresión.

Durst ya no es una empresa de impresión… y ahí está la clave

Christoph Gamper no ha intentado suavizar este mensaje. Bajo su liderazgo, Durst —considerada desde hace tiempo líder mundial en tecnología de impresión industrial por inyección de tinta de alta gama y tecnología de producción— ha experimentado una profunda y deliberada transformación. La empresa ya no se posiciona como fabricante de máquinas de impresión. Ahora se posiciona como una empresa tecnológica conectada a nivel mundial e impulsada por la inteligencia artificial. No es solo una cuestión de palabras. Es una estrategia.

«Somos una empresa tecnológica que, casualmente, fabrica sistemas de impresión», explicó Gamper con su claridad habitual. La diferencia es enorme. Una empresa de impresión se centra en la producción actual. Una empresa tecnológica crea pensando en las posibilidades del futuro. Y está claro que Durst se encuentra claramente en este último grupo.

Para los que estamos metidos de lleno en los sectores textil y de la impresión, este cambio de perspectiva tiene un peso enorme. Si una de las marcas más emblemáticas del sector está reorientando toda su identidad hacia la IA y la conectividad, la industria en su conjunto ya no puede permitirse seguir tratando la transformación digital como una prioridad lejana.

La convergencia de la IA y la impresión industrial

Un tema central de la ponencia de Gamper fue el papel de la inteligencia artificial: no como una palabra de moda ni como una característica añadida, sino como la base sobre la que se construirá la próxima generación de la producción impresa.

La visión de Durst plantea la IA como un factor clave en todas las dimensiones del flujo de trabajo de producción:

  • Mantenimiento predictivo: máquinas que se anticipan a las averías antes de que se produzcan, lo que reduce drásticamente el tiempo de inactividad y los costes de mantenimiento
  • Gestión inteligente del color: sistemas de IA que se calibran automáticamente y garantizan la uniformidad en todas las tiradas de producción, independientemente de la escala o el sustrato
  • Optimización automatizada de los flujos de trabajo: eliminar los cuellos de botella humanos en la toma de decisiones repetitivas, lo que permite a los operadores centrarse en tareas de mayor valor
  • Análisis de producción en tiempo real: circuitos de retroalimentación de datos en directo que permiten a los operadores y responsables tomar decisiones bien fundamentadas en el momento de la producción, y no a posteriori

Lo que más me llamó la atención no fue lo sofisticadas que son estas aplicaciones —por muy impresionantes que sean—, sino la convicción con la que Gamper las presentó. No se trataba de tecnología especulativa. Son sistemas que, en este mismo momento, se están implementando, perfeccionando y ampliando entre toda la base de clientes global de Durst.

La conectividad como ventaja competitiva

Un tema recurrente a lo largo de la ponencia fue el concepto de la fábrica conectada —o, más concretamente, la empresa de impresión conectada a nivel mundial—. Gamper describió un futuro que ya está tomando forma, en el que cada centro de producción es un nodo dentro de una red inteligente más amplia, en la que se comparten datos de rendimiento, se optimiza de forma colectiva y se responde de manera dinámica a las señales de demanda.

Esta visión tiene profundas implicaciones para las empresas de impresión de todos los tamaños. La ventaja competitiva en la próxima década no vendrá determinada únicamente por la calidad de la máquina que tengas en la planta. Dependerá de la calidad de los datos que pasen por ella y de la inteligencia que se aplique a esos datos.

Para las imprentas más pequeñas, esto puede parecer abrumador. Pero Gamper lo dejó claro: la democratización de las herramientas de IA significa que las barreras de entrada se están reduciendo. La cuestión no es si tu empresa puede permitirse adoptar esta tecnología, sino si puedes permitirte no hacerlo.

La sostenibilidad como algo innegociable

Hay que reconocer que Gamper no dejó que la innovación eclipsara la responsabilidad. Dedicó una parte importante de su discurso a los compromisos de Durst en materia de sostenibilidad y a la obligación general del sector de la impresión de abordar su huella medioambiental.

El mensaje fue muy claro: para Durst, la sostenibilidad no es solo una estrategia de marketing. Forma parte de la filosofía de ingeniería de sus productos. Desde la reducción del consumo de tinta gracias a los cabezales de impresión optimizados con IA, hasta el menor consumo energético en todos los sistemas de producción y el compromiso con el modelo circular en la fabricación: Durst considera la responsabilidad ecológica como un principio de diseño, no como algo secundario.

Esto es importante para el sector en general. Las marcas están sometidas a una presión cada vez mayor por parte de los reguladores, los inversores y los consumidores para que demuestren un progreso medioambiental real en todas sus cadenas de suministro. La producción textil y de impresión está directamente en el punto de mira. Las empresas que puedan demostrar su compromiso con la sostenibilidad —respaldado por datos cuantificables— tendrán una ventaja comercial significativa en los próximos años.

Lo que el sector debe aprender de Durst NEXT

Al asistir a este festival, me llamó la atención no solo la tecnología que se exhibía, sino también la actitud cultural de Durst como organización. En aquella sala no había ni rastro de complacencia. Se respiraba urgencia, curiosidad y un apetito casi inquieto por lo que está por venir.

Esa es la actitud que debe adoptar todo el sector de la impresión y los textiles.

Estamos en un punto de inflexión. La convergencia entre la IA, la conectividad, la sostenibilidad y la tecnología avanzada de inyección de tinta no es un escenario futuro, sino la realidad actual para quienes estén dispuestos a apostar por ella. Las empresas que prosperen durante la próxima década serán aquellas que:

  • Invierte en infraestructura digital: no solo en hardware, sino también en las capas de datos y conectividad que dotan de inteligencia a las máquinas
  • Fomentar los conocimientos sobre IA en sus equipos: entender cómo se pueden aplicar las herramientas de IA a sus flujos de trabajo y retos específicos
  • Considera la sostenibilidad como una estrategia: no como un mero cumplimiento normativo, sino como un factor de diferenciación competitiva
  • Mantén la curiosidad: asiste a eventos como Durst NEXT, colabora con socios tecnológicos y no te conformes con lo que ya hay.

El futuro de la impresión se está escribiendo ahora mismo

Christoph Gamper cerró su discurso con una reflexión que se me ha quedado grabada desde que me fui de Brixen. El futuro, nos recordó, no llega ya formado. Se construye —decisión a decisión, inversión a inversión— gracias a aquellos que tienen el valor de actuar antes de que el camino esté del todo claro.

El Grupo Durst está construyendo ese futuro. Y están invitando al resto del sector a que se una a ellos en esa tarea.

Para los profesionales de la impresión de todo el mundo, el mensaje del Durst NEXT Technology Festival es claro: ya no vale con quedarse mirando. Ha llegado el momento de innovar.

Déjate inspirar. Aprovecha las herramientas que tienes a tu disposición. Y ten el valor de reinventar el futuro de tu negocio.

El futuro de la impresión no es algo que nos vaya a pasar. Es algo que tenemos que crear… juntos.

Debbie McKeegan es la embajadora textil de Fespa y directora general de Texintel, una plataforma líder en inteligencia e innovación para los sectores textil y de la impresión. La invitaron como ponente y para moderar la mesa redonda «The Textile Reset» en el Durst NEXT Technology Festival, que se celebrará en Brixen (Italia) en junio de 2026. Más adelante publicaremos un resumen completo de esa mesa redonda.